LA FALTA BASICA MICHAEL BALINT PDF

Naturalmente, no existen tipos puros. Parece como si no apreciara mucho a los objetos y no dudara de su capacidad para encontrarlos, abandonarlos y sustituirlos en caso de necesidad. Significa, en fin, regresar para progresar. Evidentemente esto no puede hacerlo uno solo. En este terreno, las interpretaciones no son eficaces, porque no se trata de resolver un conflicto, sino de curar una herida.

Author:Dimuro Fenricage
Country:Sao Tome and Principe
Language:English (Spanish)
Genre:Life
Published (Last):16 December 2012
Pages:160
PDF File Size:12.4 Mb
ePub File Size:6.71 Mb
ISBN:364-4-23019-796-2
Downloads:18286
Price:Free* [*Free Regsitration Required]
Uploader:Dougar



El complejo de Edipo fue uno de los mayores descubri mie ntos de Freud, que l mismo consider justamente como el complejo nuclear de todo desarrollo humano, de la salud y la enfermedad, de la religin y del arte, de la civilizacin y del derech9, etc.

Si bien el complejo de Edipo caracteriza una fase bastante temprana del desarrollo, Freud no vacil en describir las experiencias mentales, las emociones y senti mientos del nio en esa fase con el lenguje propio de los adultos. Como deseo mantenerme al margen del espinoso problema de la cronologa, deliberadamente dejo en suspenso la definicin de esta edad temprana.

A mis efeetos basta decir que se trata de una edad muy temprana. En reali dad, el supuesto de Freud fue una audaz proyeccin, una osada extrapolacin. Freud hizo el tcito supuesto, sin aducir prueba alguna, de que las emociones, sentimientos, de seos, temores, impulsos instintuales, satisfacciones " frustra ciones de los nios muy pequeos son, no slo muy simila- 23 res a los de los adultos, sino que tambin guardan entre s aproximadamente la misma relacin recproca.

Sin estos dos supuestos e1nplear el lenguaje propio de los adultos para describir estos hechos en los nios habra sido totalmente injustificable. Repito que este supuesto fue un paso muy audaz, pero sus resultados fueron ulteriormente validados por entero, tanto por la observacin de nios normales como por las experiencias clnicas en el anlisis de nios neurticos.

Adems, habra que hacer notar que, si bien todo comenz con el anlisis de Juanito 1 , toda esta validacin se produjo durante el mismo perodo de la ltima revisin que hizo Freud de nuestros conceptos tericos sobre el apa rato psquico, es decir, durante la dcada de 1 Este es un punto im portante.

Desde la dcada de nuestra tcnica progres mucho y es lcito afirmar que hoy podemos tratar a pacientes que entonces se consideraban imposibles de tratar, y ciertamente podemos comprender mejor al paciente medio en un grado mayor de profundidad y seguridad que nuestros colegas de cuarenta aos atrs.

En el curso de esta evolucin recogimos una rica cosecha de observaciones clnicas y de desconcertantes problemas. Todas esas observaciones y problemas corresponden a hehos ocurridos y observados en la situa cin analtica.

En primera instancia, estos hechos pueden entenderse desde el punto de vista del conflicto de Edipo y aqu puede usarse un lenguaje propio de adultos. Pero, pari passu con nuestra creciente experiencia y nuestros per feccionados poderes de observacin, hemos tropezado con hechos que entraan considerables dificultades tanto en nuestras descripcion.

Como acabo de decir, estos dos tipos de paciente entraan serias dificul tades tericas y tcnicas, quiz porque la relacin que guar dan con el analista difiere considerablemente de la relacin que estamos aostumbrados a encontrar en el nivel edpico. Los dos tipos de pacientes a que acabamos de aludir cons tituyen slo una pequea. A este respecto y atendiendo al problema terico a menudo discutido, no tiene importancia el hecho de que tales pacientes hayan llegado ya enfermos al pero do del complejo de Edipo, o el hecho de que slo despus experiencias traumticas hicieron ineficaces los mecanismos defensivos correspondientes a ese perodo, lo cual los llev por fuerza a una regresin o a una desviacin ms all del nivel edpico.

En este contexto, lo importante es reconocer los dos niveles diferentes del trabajo analtico. Para ilustrar el tipo de problema que encontramos en este otro nivel quiero referirme a un ejemplo siempre repetido que no pertenece a nuestro campo.

En los seminarios de -investigacin y prctica mdica general Balint, M. Los analistas a menudo tropezamos con esa misma expe. Damos a nuestro paciente una interpretacin clara, concisa, bien fundada, oportuna y ocurre que -a menudo para nuestra sorpresa, desaliento, irritacin y decepcin esa interpretacin no tiene ningn efecto en el paciente o bien tiene un efecto completamente distinto del que nos proponamos producir.

En otras palabras, nuestra interpre tacin no era clara en modo alguno o ni siquiera fue experi mentada como una interpretacin. Por lo general los analis tas tratan de vencer sus decepciones apelando a tres modos de pensar que los tranquilizan.

El analista puede criticarse a s mismo por no haber logrado interpretar la ansiedad ms importante de la situacin, por habers. O bien el analista puede hacer revivir en l la eterna controversia sobre los relativos mritos.

Esta ltima frmula es tanto ms tranquilizadora por cuanto ya antes fue usada por el propio Freud. Desgraciadamente estas frmulas y lneas de pensamiento tranquilizadoras no son pertinentes aqu, puesto que todas ellas corresponden al nivel edpico, es decir, presuponen que las interpretaciones del analista sean experimentadas por el paciente como interpretaciones.

Evidentemente la elaboracin es posible slo si el paciente es capaz de aceptar la interpretacin, de experimentarla como tal y de permitir que ella influya en su psique. La elabora cin puede desarrollarse slo si nuestras palabras tienen aproximadamente la misma significacin para nosotros y para nuestros pacientes. En el nivel edpico no existe semejante problema. El pa ciente y su analista hablan confiadamente el mismo lengua. El establecer dos niveles diferentes nos da una tercera res puesta a nuestra pregunta original y al propio tiempo nos seala otros interesantes problemas.

Pero antes de encarar stos, pasemos revista al camino recorrido hasta este puntQ. Comenzamos con la comprobcip -o verdad trillada- de que aun los ms. Luego nos pregun tamos cules eran los procesos teraputicos, en qu parte de la psique se desarrollaban, qu partes de llos tenan la culpa de las dificultades encontradas y por ltimo qu medios tcnicos tenamos para influir en dichos procesos.

Despus examinmos nuestra actual teora de la tcnica y comproba mos que el enfoque topolgico no nos brindaba gran ayuda. Por ltimo, comprobamos que hay por lo menos dos niveles en el trabajo. Desde entonces, aunque general mente sin mencionar la obra inicial de Ferenczi, varios inves tigadores procuraron describir el mismo fenmeno.

LIBRETTO GONGYO PDF

Michael Balint

.

QUEEN REARING ESSENTIALS PDF

La-Falta-Basica-por-Michael-Balint

.

Related Articles